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Cáncer de Colon y Recto:

UNA PERSPECTIVA OBJETIVA Y ACTUAL:

Dr. Homero Fuentes de la Peña.
Oncólogo Medico.
Presidente Fundador ProOncavi A.C.

La frecuencia del Cáncer del Colon y Recto (Intestino grueso) ha tenido un notable “repunte” en los últimos años en diferentes regiones del mundo, en diferentes razas y grupos de edad, nosotros en México y particularmente en Baja California somos un claro ejemplo de ello, esto sucede tanto en hombres como en mujeres, de hecho ellas tienen todavía un incremento mayor, hace dos décadas la relación hombre mujer era de 3 a1, hoy es de 1.4 a 1 según los reportes disponibles.

Sabemos que por desgracia en nuestro país hay un déficit y un sub-registro estadístico en los aspectos de salud, no obstante hay algunos datos que son representativos de la situación, por ejemplo, el INCan (Instituto Nacional de Cancerología) en sus datos más recientes (2014) nos habla de un incremento del 40% en el número de casos atendidos por cáncer Colo-Rectal, datos compatibles con las últimas cifras oficiales del INEGI (2012) y en donde se publican 4,056 defunciones por esta enfermedad, alrededor de un 40% más que 4 años atrás.

Es importante situarse también en el contexto mundial, donde Globocan 2012 (un sistema estadístico internacional) sitúa al Cáncer de Colon y Recto en el 2º. lugar de frecuencia en el mundo con 614,304 pacientes y lo asocia a su vez como responsable de la 3ª. causa de mortalidad con 320,250 defunciones anuales en nuestro planeta, lo que nos muestra claramente que se trata de un problema de salud creciente que requiere de todo nuestro esfuerzo, pues además su tendencia sigue a la “alza” prácticamente en el mundo entero.

Países orientales como Japón, presentan las tasas más altas de incidencia y es claro que existen factores alimenticios asociados a ello, claro lo que comemos por lógica debe influenciar en los padecimientos digestivos, es sabido que el consumo elevado de alimentos ahumados, asados en la parrilla, ricos en salmuera o preservados con sal abundante, así como el uso de conservadores y demás “aderezos” utilizados regularmente en la dieta de los japoneses, está claramente asociado a la mayor incidencia del Cáncer de Esófago, Estómago y Colon, todo parece indicar que en la parte occidental del mundo y muy particularmente en nuestro México, hay también factores alimenticios que cada día se relacionan de manera más firme con la presencia de estas enfermedades, me refiero principal y específicamente al consumo excesivo de carnes rojas.   La ESMO (European Society Medical Oncology), publico en 2014 la siguiente recomendación: NO sobrepasar los 500 gr de carne por semana… Si añadimos a ello, la cocción al carbón, el uso de aceites que no sean de oliva o “requemados” incrementamos este riesgo aún más, esta recomendación se encuentra íntimamente relacionada con una dieta pobre en residuo, es decir, una dieta baja o carente en verduras, frutas y agua natural.

Es claro que en la dieta regular del mexicano de clase media, los excedentes en grasas, proteínas animales y carbohidratos son la regla, estamos muy poco acostumbrados a incluir particularmente agua y verduras, así como fruta en cantidades moderadas en nuestra alimentación, el consumo de los llamados “alimentos chatarra” es verdaderamente alarmante, personalmente considero que en mucho, esto es lo que está ocasionando el incremento tan grande en el número de casos registrados en nuestro país. De lo anterior se desprende que obviamente la primera medida de prevención contra el Cáncer Colo-Rectal es tener un hábito alimenticio saludable y responsable.

Recordemos siempre que una de las características inherentes del Cáncer, es ser una enfermedad “silenciosa”, o sea que en un inicio generalmente NO hay síntomas y  de manera frecuente, cuando estos se presentan, la enfermedad puede haber avanzado considerablemente y poner en riesgo la vida misma, por ello la prevención y en su defecto la detección “temprana” hacen una gran diferencia.

Sepa el lector que el  51% de los Canceres Colo-Rectales se encuentran precisamente en el Recto y su porción inmediatamente superior, el Sigmoides, otro 16 % se encuentra en el Colon descendente, de tal manera que más de 2/3 partes estarán accesibles a una exploración digital o endoscópica relativamente sencilla, además un porcentaje de ellos se puede correlacionar con sangrado “fresco” y esto podría evidenciarse en un examen simple precisamente de búsqueda de sangre en heces fecales en el laboratorio.

En este tipo de cáncer el estreñimiento, la molestia abdominal o la pérdida de peso son también relativamente frecuentes, pero por desgracia mucha gente atribuye sin más ni más estos síntomas a Colitis amebiana o nerviosa, o bien suponen que el sangrado discreto puede estar relacionado a hemorroides, y si bien son muy frecuentes en la población mexicana y  pueden existir en las Colitis, son en general síntomas vagos, inespecíficos o pasajeros, y por supuesto también pueden presentarse en el Cáncer Colo-Rectal.  Sin embargo ante estos sintomas erróneamente damos por hecho un supuesto y no solemos consultar al médico, nos vamos con “la finta” sin percatarnos que en Medicina no hay que creer, hay que saber, los diagnósticos se hacen, no se suponen.

Por otro lado quiero mencionar muy enfáticamente, que en estas fechas los avances en el diagnóstico y tratamiento del Cáncer y del Cáncer Colo-Rectal en particular, son notables, los modernos equipos de colonoscopia son flexibles y están equipados para que con un procedimiento sencillo y relativamente económico, se puedan hacer estudios en forma ambulatoria.  En menos de 1 hora, es posible visualizar muy adecuadamente toda la longitud intestinal y es posible también hacer varios procedimientos y tomar biopsias, con ello obtendremos tejido que se enviará con el Médico Patólogo y que confirmará el diagnóstico o detectará otro padecimiento diferente al Cáncer; podrá también estudiarse para determinar mutaciones puntuales: K-Ras, N-Ras, BRAF, PIK3CA, MET como las más conocidas, ello nos permitirá la plena caracterización de la enfermedad de ese paciente en particular para poder “personalizar” el tratamiento a seguir.

Si a esto agregamos otros factores de riesgo como la obesidad (recordar que somos un país campeón en la cantidad de obesos) o las enfermedades pre-cancerosas con o sin factores genéticos (poliposis familiar múltiple o adenomas vellosos), podremos conocer nuestro perfil de riesgo para el desarrollo de enfermedad maligna más adelante, ello nos permitirá prevenir y tomar medidas inmediatas para evitar un futuro cáncer, el valor agregado de la colonoscopia estriba en la oportunidad para tratarse oportunamente, con frecuencia esto hace la diferencia entre poder curar o no lograrlo.

Si bien la Cirugía es la “piedra angular” del tratamiento en el Cáncer Colo-Rectal, su realización exitosa solo estará indicada en casos “tempranos” y como sucede con prácticamente todos los tipos de cáncer en nuestro país, este diagnóstico oportuno es por desgracia muy infrecuente, justamente por esta falta de conciencia y cultura de la prevención que tantos problemas nos trae en nuestras vidas.  El procedimiento quirúrgico consiste básicamente en “cortar un trozo” del intestino grueso dejando un margen de tejido sano de aproximadamente 10 cm en cada extremo para después afrontarlo y unir “las puntas” de los segmentos seccionados, procedimiento llamado anastomosis.  Habrá por supuesto ocasiones en que esto técnicamente no será posible y entonces habrá que “sacar “el extremo proximal a través del abdomen (colostomía), situación por cierto bastante incomoda, a veces temporal y a veces permanente, aunque no pocas veces completamente necesaria.

Independientemente de la Cirugía, la mayoría de los pacientes requerirán tratamiento complementario ya que las “recaídas” en los pacientes tratados SOLO con Cirugía, son mucho más frecuentes, la quimioterapia y los medicamentos biológicos “dirigidos” precisamente a esas mutaciones puntuales a las que me referí en párrafos anteriores, se asocian a los programas de quimioterapia existentes para tratar en primera, segunda o tercera línea a los pacientes afectados.  Estos medicamentos, han crecido en número, eficiencia y tolerabilidad de manera importante en los últimos 15 años.

Ahora bien cuando el caso no es “temprano” la Cirugía no está indicada en primera instancia, habrá que dar inicialmente un programa terapéutico (neo-adyuvante) y después de que el tumor haya reducido su tamaño y su extensión, se intentara la resección quirúrgica, en casos aún más avanzados, es decir cuando el cáncer se ha extendido fuera del Colon y afecta estructuras distantes como el hígado o los pulmones (metástasis) definitivamente la Cirugía está contraindicada, salvo por situaciones de emergencia como la obstrucción o el sangrado intestinal y en cuyo caso se limitara a resolver la situación específica, ir con la Cirugía más allá, solo conseguirá diseminar aún más la enfermedad.

Si bien la quimioterapia para tratar el Cáncer de Colon y Recto existe desde los años 50`s, esta se asoció siempre a resultados muy modestos, justo es también mencionar que en los últimos años los progresos en estos resultados han sido muy marcados, actualmente existen nuevas combinaciones cada vez más efectivas y/o mejor toleradas, además la incorporación de una terapia biológica “blanco-especifica”, es decir los medicamentos creados por las aportaciones de la Ingeniería Genética aplicada a la Medicina (Anticuerpos Monoclonales) para contrarrestar esas mutaciones como K-Ras, N-Ras, BRAF etc., etc. han contribuido también logrando incrementar la supervivencia de los pacientes hasta en un 400%.  Ciertamente su costo económico es muy elevado y no se encuentran disponibles tan fácilmente (o no todos ellos) en nuestras instituciones públicas.

Es de hacer notar, que existen cientos de estudios clínicos en todos los “rincones del mundo”, con denominaciones específicas para su identificación, y  de los muy diferentes estudios científicos publicados y muchos más en curso, se desprenden conclusiones muy interesantes, cuyos resultados se publican incesantemente en las revistas médicas serias mediante el uso de “acrónimos”, y en muchas ocasiones los datos de muchos de ellos se “colectan” en los llamados “metanalisis”, obviamente la confiabilidad se incrementa substancialmente con este tipo de comunicados científicos y exentos por completo de intereses comerciales relacionados, por supuesto México no es ajeno a la participación en algunos de ellos, por mencionar solo un ejemplo, el estudio que identificamos con el acrónimo  “PRIME” cuenta con la participación de Canadá y muchos países europeos, incluye también en sus filas a pacientes en México, Costa Rica, Brasil, Chile y Argentina, todos estos resultados son analizados en forma local y referidos para su análisis a un comité central habitualmente “neutral”, una vez conocido se publica y se hace del conocimiento de todos los médicos interesados, son justamente estos resultados amplios y confiables los que dan origen y justificación a las guías o normas internacionales que indican las “pautas” a seguir para el adecuado estudio y tratamiento de los dolientes de Cáncer, existen diferentes instancias internacionales como NCCN (National Comphrensive Cáncer Network) ASCO (American Society Clinical Oncology) o el ya mencionado ESMO, dando con ello la regulación de las decisiones fundamentadas en resultados objetivos y debidamente analizados en cientos o miles de casos, esta es la llamada Medicina basada en evidencias y no solo en suposiciones, “corazonadas” o impresiones personales, evidentemente con ello el índice de error se reduce substancialmente

Sin embargo, nadie, absolutamente nadie, tiene consigo la verdad “absoluta” como dijo alguna vez Gregorio Marañón (1887-1960): La Ciencia a pesar de sus progresos increíbles, no puede, ni podrá nunca explicarlo todo… Las rayas fronterizas del saber, por muy lejos que se eleven, tendrán siempre delante, un infinito mundo de misterio.

Finalmente y como dato enteramente informativo, comparto a Ud. amable lector, que allá por el año de 1971 el entonces presidente de los Estados Unidos de Norteamérica Richard Nixon, extendió un comunicado público informando sobre el apoyo para los gastos en los pacientes con cáncer, hoy dicho presupuesto resulta insuficiente y en este pasado enero del naciente 2016, el actual presidente Barack Obama y el senado norteamericano, sensible ante la difícil situación y los enormes costos que el diagnóstico y el tratamiento del cáncer implica; anuncio oficialmente un apoyo económico importante para el financiamiento en la lucha contra el Cáncer en su país.  Por desgracia NO es nuestro caso en México, al contrario los “recortes” presupuestales a los rubros en salud son año con año mayores, la situación económica critica que vive la Medicina Institucional, hace prácticamente imposible el hecho de poder contar con todo el “armamentario” terapéutico que requieren nuestros pacientes, y  no creo honestamente que esto cambie favorablemente en los próximos años, y si así sucediera, es aquí donde más vale aquella frase que dice: Es mejor prevenir que lamentar y yo afirmo: El que no “invierte” en prevención “gasta” en tratamiento y no necesariamente con éxito.

Por ello la urgencia de la prevención y la reducción de riesgos para lo cual anexamos estas sencillas recomendaciones.

 

Dr. Homero Fuentes de la Peña.
Especialista en Oncología Médica.
Presidente Fundador ProOncavi A.C.
presidencia@prooncaviac.org